Cabeceros de cama que te harán soñar

A la hora de decorar el dormitorio, es seguro que te has planteado si vale la pena comprar un cabezal para tu cama. Algunos modelos ya vienen con cabeceros incorporados, pero también están los somiers cuyos cabezales se venden por separado. 

Si en tu caso habías comprado un colchón, con la intención de personalizar tu cabezal de cama, entonces llegó la hora de elegir un diseño acorde a la estética de tu habitación. 

Pero, ¿cuál es la mejor opción? En este artículo sabrás distinguir entre los diferentes tipos de cabeceros que existen y cómo elegir el que más te conviene. 

Tipos de cabeceros de cama que puedes encontrar

Un cabezal de cama es una parte fundamental del dormitorio y que, con las tendencias modernas en la decoración de interiores, se fue dejando de lado. Sin embargo, su uso va más allá de lo decorativo, debido a que también sirve para apoyar tu espalda cuando quieras sentarte sobre el colchón. 

Si estás planteándote en comprar un cabezal, es importante conocer los distintos tipos de cabeceros que existen según su material. Los más comunes son de madera, pero también hay de ratán, con fundas, metálicos y tapizados. 

Cabezal de madera

La madera es el material más usado para fabricar cabeceros de diversos diseños. Están desde las piezas únicas hasta aquellos conformados por bloques o varillas apiladas, siendo así bastante diversos en cuanto a modelos disponibles. También están los pintados con tiza y los barnizados, para dar un toque vintage a tu dormitorio. 

Cabeceros de ratán 

Estos cabeceros pueden venir en forma de red o alambrado, siendo así uno de los modelos más aptos para los ambientes más rústicos. Los más usuales son los de madera, pero también están los metálicos o con cuerdas entrelazadas. 

Cabezal de tela

Existen varios modelos de cabeceros de tela como los acolchados, los tapizados y los desenfundables. Estos últimos te permiten extraer la funda para mandarlo a lavar y, así, mantener tu espacio de descanso bien limpio e impecable. 

Cabeceros metálicos

Junto con los cabeceros de madera, los metálicos son una opción bastante recomendable si quieres decorar tu habitación con estilo. Hay varios diseños que van desde los simples a los complejos. La ventaja es que son fáciles de limpiar y mantener, pero también absorben mucho la temperatura del ambiente, por lo cual tendrías bastante frío durante el invierno. 

Cabeceros tapizados

Los tapizados vienen con diseños muy variados que van desde colores fijos hasta los estampados. Hay para todos los gustos y da un toque moderno a tu habitación. Algunos modelos incluso te permite apoyar la espalda para cuando quieras sentarte en tu cama a leer un libro o ver la tele. 

Cabezal de cama personalizado

Si se te da bien el bricolage y las manualidades, considera en crear tu propio cabezal para decorar tu habitación a gusto. Aquí puedes usar desde madera hasta redes metálicas o, incluso, espejos y chapas decorativas. El único límite que existe para esto es tu imaginación. 

Cabeceros con chapas

Algunos cabeceros de madera y de tela poseen chapas que sirven como objetos decorativos. Estos le dan un toque más moderno y combina con casi cualquier ambiente. Es ideal si te gusta la madera, pero no quieres verte demasiado rústico o simple como para cambiar la estética de tu habitación. 

Cómo elegir el mejor cabezal de cama para tu dormitorio

Si ya has explorado los diversos modelos de cabeceros que existen y aún no te decides por uno, llegó el momento de considerar ciertos aspectos para decorar tu habitación con estilo. Además de combinar con tus fundas, muebles, estantes y otros objetos decorativos, también debes considerar lo siguiente: 

  • El precio debe concordar con la calidad del material. Es decir, si resulta demasiado barato, es muy posible que no te dure por mucho tiempo y debas cambiarlo por otro. 
  • Tu cabezal no solo debe ser “bonito”, sino también cómodo para ti. Si acostumbras a apoyar tu espalda por la pared, es posible que quieras alguno hecho de tela o madera. Pero si lo que buscas es separar la cama de la pared, otro material sentaría bien. 
  • Cada material requiere de limpieza y no todos los productos son aptos. Por ejemplo, los cabeceros tapizados con tela se deben limpiar con un líquido especial para tejidos. En cambio, al cabezal de metal se le pasa un paño húmedo. Si optas por la madera, quizás debas pulirla cada cierto tiempo para que no pierda su brillo. 
  • Calcula el tamaño de tu somier antes siquiera de comprar tu cabecero ideal, ya que podría haber problemas de encaje por ser demasiado ancho o demasiado angosto.
  • Algunos cabezales de cama son muy altos, por lo que pueden cubrir toda la pared. Si tienes algún cuadro colgado, considera el mudarlo de lugar o, simplemente, usa un cabezal más bajo que no rompa con la armonía de tu dormitorio.  
  • Evita dejarte llevar por “el grito de la moda”. Lo ideal es que tu dormitorio luzca una buena estética y esto influye mucho en los muebles y el cabezal. 
  • Prueba alguna aplicación de diseño de interiores, donde puedas comparar los distintos cabezales según la estética de tu dormitorio. Esto te dará una idea de cómo luciría si compras tal o cual modelo y te hará tomar mejores decisiones. 
  • Si tu habitación es muy pequeña, un cabezal ancho y bajo le dará una sensación de amplitud. Por el contrario, si tienes un dormitorio amplio y alguna mesita de luz, quizás te convenga más uno alto. 
  • Piensa en otras alternativas a los clásicos cabezales de madera, metal o acolchados. Quizás solo basta con colgar un cuadro o colocar un espejo que le dé su propio toque. Puedes ver ejemplos por Pinterest o Instagram para inspirarte y desarrollar tu creatividad. 

Si logras combinar el diseño con lo funcional, crearás un ambiente agradable y cálido para descansar tu cuerpo. En el ámbito de la decoración de dormitorios, la comodidad también es importante para dormir o relajarse en un lugar que refleje tu estilo a la perfección.